As palabras levounas o vento...

Mais hai verbas que sempre quedarán reflexadas...

25 nov 2009

Con fecha caducada



Todo en esta en vida es perecedero, las personas, los animales, las cosas, los lugares…incluso la comida. Lo bueno y lo malo, ambos enemigos públicos están en la cuerda floja de la fecha de caducidad. A veces el final lo elige el vecino de arriba, el jefe, o el chicle pegado en la suela de tus zapatos. En definitiva, todo tiene un principio y un fin, y sino termina es porque nos lo llevamos a esa desconocida y a la vez temida segunda parte (aunque no muchos lo reconozcan). Sin embargo en ocasiones nos toca armarnos de valor y poner ese punto final. Un punto final a algo que nos agrada, a algo que detestamos, a algo que nos hace daño, a algo que nos hace feliz.Infinidad de razones nos comprometen con ese punto, con el punto final.
Lo difícil, en ocasiones es cumplir los compromisos. Eso sí cuando te das cuenta de que tú pasas de compromisos es cuando el punto está ya en su sitio.