Mañana es festivo. Dice el diccionario que un día festivo es una fecha del calendario que resalta de forma especial...
Todavía no he decidido cómo dar la forma especial a mi día. Puede ser que me levante con fuerza, lea el periódico y me tome un zumo de naranja. O, quien sabe, quizás decido quedarme en la cama y dar vueltas de una esquina a otra buscando que le almohada no esté caliente.
Una menos veinte de la madrugada, sí de la madrugada del día festivo...y parece que la festividad la dejaremos para mañana.
Hoy no tengo ganas de lidiar con feriados, ni con fiestas, ni con ambientes jocosos. Esperando un sms que me envuelva en felicidad, pero no que sea burlesco. Sé que hoy ya no llegará, lo hará mañana pero no cómo me gustaría. Así que me dedicaré todas las horas que me quedan a intentar hacer entender que no lo entiendo.
Los del otro lado amanecen con el zumo de naranja.


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